
Y si jugamos a eso, a que nuestra vida no es mas que una serie de pequeñas historias, con inicios y finales, con personajes distintos, con dramas, escenarios y vestuarios que cambian conforme lo decidamos.
Un día nos enfrentamos a una gran batalla, y es el momento preciso de demostrar cuan valiente podemos ser. Otro día, decides que es buen momento para echar a rodar todas esas locuras y luego, luego unimos fotografías de esas pequeñas historias, resúmenes, minutas de lo vivido y es lo que en definitivo ha de formar lo que llamamos “nuestra vida”.
Yo he tenido historias de mucho miedo, he tenido cuentos de felicidad, he tenido escenas de amistad incondicional, he tenido momentos mágicos donde la escena rueda en cámara lenta y también he tenido momentos donde se detiene el tiempo, donde todo queda sin movimiento, solo yo giro, solo yo observo…. Donde parece que es el mundo el que se abstrae de mi…
Otras veces he querido retroceder la cinta, por que negarlo? Pero la vida, la vida misma es eso lo que te enseña, a que no hay retroceso, y si la memoria llega a fallar la enseñanza se te queda en la piel, se te queda grababa, deslastrarte de los miedos y algunos errores no es cosa fácil, pero también creo es de valientes asumirlos, al final de cuenta es el único modo de enfrentarlos, asumiéndolos, conociéndolos y desechándolos.
En el mundo actual, asumir el papel de mujer urbana es bien complejo, he pensado que me ha ido bien, es por eso que también he tenido papeles de princesa, de reina (del patio de mi casa, pero reina es reina ;) Y a pesar de querer jugar a ser hija, profesional, mamá, alguna vez esposa y mujer feliz no siempre se da, pues la tarea de conciliar todos los papeles es tarea ardua.
Cuando en mi trabajo la cosa se me torna complicada, generalmente me detengo, no permito ser interrumpida, pienso y digo ya va¡ ¿Cual es el lado fácil? ¿ Que es lo que me hace complicada esta situación? Resulta ser que la mayoría de veces sólo ha sido la percepción que de la circunstancia hemos tenido. Nuestros ojos y los sentimientos que involucramos en ciertas historias, es lo que las hace complejas….
Soy la mujer del afán, a veces no tengo noción del tiempo, en oportunidades no hago cosas sino bajo presión, pero otra tantas veces me tomo todo poco a poco, muy poco a poco… He caído en cuenta que a veces me empeño en asumir la tarea de la cosa difícil, de lo que justamente el otro no quiere hacer, pero en contraposición me encanta mandar (aquí vuelve el papel de princesa) y ante la ausencia de súbditos la tarea no siempre se me da ….
Por estos días no me dejo, no dejo apartarme de hacer lo que quiero, de jugar los papeles que quiero asumir, de permitirme soñar, de dar pasos a la historia que quiero armar. Así que entenderán porque el sinfín de cosas pendientes, pero que poco a poco empiezan a rodar…poco a poco…
Solo necesito una vitamina que me quite el sueño a las 9 de la noche y me permita pararme como si nada a las 5 y 15, solo necesito eso. Alguna idea?
La pintura se llama Nebulosa y es de Luis Eduardo Motta.
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