21 junio 2007

El cuento real del Sapo que se convirtió en príncipe



Dice el cuento que la princesa estaba jugando con su pelota de oro junto a un río, hasta que se le escapó y se le cayó al agua. Un sapo oyó sus sollozos, asomó la cabeza y le preguntó por la causa de su pena. Entonces se ofreció a devolverle la pelota de oro con esta condición: que ella lo tomaría como compañero. El sapo le explicó que ella tendría que llevarlo a su casa, sentarlo a su mesa, darle de beber de su vaso, comer del mismo plato, acostarlo a su lado en su cama y besarlo cuando él se lo pida. La princesa, sin pensarlo media vez, se lo prometió. El sapo se zambulló en el agua y le devolvió la pelota. Y al pedirle que lo lleve a su casa, la princesa echó a correr, llegó al palacio y se puso a comer con sus padres, el rey y la reina. Al cabo de un rato, un sirviente avisó al rey de que había un sapo en la puerta que pedía comer con la princesa. El rey dejó que pasara, y al contarle el sapo lo sucedido, ordenó a su hija que cumpliera lo prometido. Así que el sapo comió con ella, aunque a ella le dio mucho asco y apenas comió aquel día. Cayó la noche y, cuando la princesa se iba a la cama, el sapo exigió dormir con ella. Accedió con asco, y cuando estaban acostados el sapo reclamó un beso. La princesa, cerrando los ojos con fuerza, arrugando la nariz y sintiendo que la garganta se le volvía del revés, lo besó. Entonces el sapo se convirtió en un hermoso príncipe. Y en un instante se enamoraron amorosísimamente para siempre. Hasta aquí, la versión moderna del cuento, porque en su forma más antigua terminaba así: Cuando el sapo le pidió un beso, la princesa, ahíta de repugnancia, lo cogió de una pata y lo estrelló contra la pared. Refulgió una llamarada y el sapo se convirtió en un hermoso príncipe. Y se abrazaron palpitando de amor amorosísimo. ¿Por qué este cuento ha sido cambiado? ¿Qué significa la diferencia entre las dos versiones? ¿Cuál es tu sentimiento respecto al cuento? ¿Con cuál de las dos princesas te sientes más cerca? ¿Cuál te gusta más? ¿Qué te parece la conducta del sapo? ¿Qué hace la princesa con su deseo frente al deseo del otro?

En el final del beso la princesa se pliega a los deseos de su padre el rey, que le decía que tenía que cumplir una promesa equivocada. ¿Acaso cuando alguien se equivoca ha de llevar su equivocación hasta el final en contra de sí mismo? El padre impone su reglamento a la princesa. Asimismo, en el final del beso la princesa se somete al deseo del sapo, esto es, al deseo del hombre. Se violenta a sí misma y comete el acto del beso en contra de su propio deseo. Satisface el deseo del sapo. Da al sapo lo que ella cree que éste desea de ella, y así se convierte en hombre. Se cierra el círculo: él se transforma porque ella se vende al deseo de él, así que él seguirá buscando que ella lo satisfaga, y ella correrá una y otra vez detrás de lo que él desea de ella. El deseo propio de ella queda insatisfecho. ¿Acaso sabe ella cuál es su deseo más allá de esclavizarse a lo que cree que el otro desea de ella? En el otro final, la princesa es fiel a sí misma, no se deja someter por el deseo del otro. No actúa en función de lo que su padre pretende imponerle. No busca satisfacer al sapo en contra de sí misma. Atraviesa su repugnancia lanzando al sapo contra la pared. Todo ello permite que se convierta en un hermoso príncipe. La repugnacia se desvanece entonces para dar lugar al deseo y al placer: ahora, hecho hombre, sí desea besarlo. Y en el beso se ponen en juego los deseos de ambos. Y cada beso esconde cuatro besos: el beso que ella da, el cómo recibe ella el beso de él, el beso que él da, y el cómo recibe él el beso de ella. Son las jugadas de la partida del amor y del deseo.



Interesante la interpretacion verdad? Empiezo a creer que nos han metido fraude con unos cuantos cuentos, pasó con la Caperucita Roja y tambien con éste... con cual otro nos habrán cambiado la version?
Cariños :)



Ilustración de Irisz Agocs de nombre Ung király. Frog
Fuente: http://www.euskalnet.net/emaruri/psi/

10 comentarios:

El Trimardito dijo...

Lo que pasa es que si pegas al sapo contra la pared, en estos tiempos donde se defienden tanto los derechos de los animales vas presa!
Jejejejejeje!!

Saludos!!

Consuelo dijo...

jajaja ahhh claro vienes en defensa del Sapo... je je je.
Sabia que debía salir alguien ;)

Nostalgia dijo...

Yo que el sapo le hubiese devuelto la batuqueda en la pared!!!
besos ♥

Mariluz Barrera González dijo...

Yo creo que lo terrible de los cuentos de hadas no es si cambiaron o no el final, es que en ninguno de los dos finales hay realidad, por que los príncipes no existen.

En terapia siempre les digo a las parejas algo que honestamente sucede en la vida real: Después de la boda, el príncipe se convierte en sapo y la princesa en bruja, desgracidamente es así, el cuento de hadas termina y la realidad comienza para nunca terminar, y no es que la gente cambie, es que no nos dimos a la tarea de mirar quienes éramos de verdad.

Creo que lo peor que nos han hecho es enseñarnos que existen los´príncipes azules, los cuentos de hadas, las relaciones perfectas, lo que nos impide mirar lo que en realidad hay debajo del sapo, o peor aún mirar príncipes cuando en realidad la mayoria son sapos (¿soné muy feminista?).

Un beso, amiga, me encantó este post.

IMAGINA dijo...

Uff! Consuelo, tengo que pensar demasiado! Y después de un evento agotador...ya sabes!
Para mí que la llamarada es algo diabólico de ahí el cambio a una transformación por arte de magia y no por cosas del diablo...jajajaja.

(¿Por qué debo verificar unas letras góticas? grrrrrrrrrrrr)

Consuelo dijo...

Imagina: hola, en serio tambien me caen esas letras goticas, pero no me queda remedio por los spam ;)

Mariluz en serio? No hay principes azules? Segura? Mato a mis esperanzas? ;) jajaj Somos seres humanos y así como no me siento princesa no aspiro a principe... Esos cuentos, cuentos son¡¡

Yo que sapo hago exactamente lo mismo...capaz, capaz e igual le daba el beso¡ jajaja. Nostalgia que bueno que me visites¡

Sapito dijo...

Los cuentos antiguos están basados en la conservación de símbolos relativos a "vías inciáticas" de modo que el tiempo no haga que estas proposiciones de vías se pierdan...

El "Sapo" es anfibio, o sea: que puede estar o vivir (respirar) en el "aire" y en el "agua".

Entonces el sapo es símbolo de aquellos "humanos" que pueden "moverse" libremente tanto en el Consciente (aire) como en el Inconsciente (agua).

Por supuesto que la "pelota dorada" también es un tremendo símbolo.

Pero es muy fácil ser simplón y destrozar los cuentos dando versiones culturales y demasiado típicas... pero bueno, para eso se escribieron así, para que sólo unos cuantos puedan "sintonizar" con los significados prácticos...

Saludos!

Anónimo dijo...

La historia del sapo se me hizo realidad, algún dia la contare, bueno adios.




Dark_Dreams

Anónimo dijo...

es una historia muy linda, hace volar la mente e imaginar q tal ves en la realidad existe un sapito q se vuelva principe, ahora estoy buscando mi principe, pues es al reves soy una rana q espera volverse princesa cuando su principe le de un beso :) por q no existe una historia asi eh?

nowhere's Little prince! dijo...

este siempre ha sido uno de mis cuentos favoritos... =)